Pese a los textos documentados, no es del todo sencillo analizar la gramática del romance andalusí porque los textos son poesías. Así, las necesidades métricas y de rima dan bastante ás "libertad" al escrito de lo que tendría la lengua oral. No obstante, no hay motivos para dudar de que, al menos en su mayor parte, sería muy similar al resto de romances de la época (que, a su vez, apenas variaban entre sí en este momento)

Aún así, hay algunas particularidades que podemos subrayar. El carácter propio de esta lengua se fundamenta en la influencia del árabe, como en casi todo lo que le hace distinto.

Por ejemplo, el verbo copulativo (ser, estar) se podía omitir, al igual que el relativo (que), ambos por influencia del árabe.

El rabino Yehuda Halevi es el autor con mayor número de poemas documentados en romance andalusí.

No se ha documentado oraciones en pasiva analítica (como sería en castellano "el pan es comido"), sólo refleja ("el pan se come"). Seguramente porque en latín vulgar ya se había perdido y el resto de lenguas romamces la recuperaron como cultismo. De hecho, en la lengua oral sigue siendo prácticamente inexistente.

Las oraciones negativas siempre llevaba la partícula "non" (no) o "nin" (ni), incluso en construcciones que en castellano no las necesita, como cuando aparecen otras partículas negativas (sin, nunca etc)

Las oraciones condicionales tenían la particularidad de que se construían con el verbo en futuro, no en condicional